viernes, 11 de octubre de 2013

La democracia y las TIC como un derecho humano emergente.



La democracia ha sido sacada al pizarrón por los ciudadanos.  Estrecha , laxa, agotada, desgastada y vilipendiada parece aun más deslegitimada en un país con tan alto nivel de desigualdad. “En los países de la OCDE hoy en día, el ingreso promedio del 10% más rico de la población es aproximadamente nueve veces el del 10% más pobre - una proporción de 9 a 1. Sin embargo, la proporción varía mucho de un país a otro;  (...) (alcanzando una proporción) 10 a 1 en Italia, Japón, Corea y el Reino Unido; alrededor de 14 a 1 en Israel, Turquía y Estados Unidos, y el 27 a 1 en México y Chile. (OCDE 2011). Así es , Chile es uno de los dos países más desiguales de de la OCDE.
La ciudadanía, cada vez más consciente de esta “incómoda realidad”, llena de energía interpela a quienes de un modo u otro han tenido alguna responsabilidad en avalar la “cojera de la mesa”, la mala repartija de la torta. Esta ciudadanía ya no se banca el chancho mal pelado.
El gobierno de derecha tuvo el poder de sanar al pueblo aletargado: resultó más fácil enfrentar al gobernante empresario y heredero además del legado dictatorial, fuente de la cual provienen gran parte de los males que el pueblo estoico aguantó por más de dos décadas.
La ciudadanía capturada en la encrucijada democracia-dictadura, concedió paciencia, templanza, silencio y mesura a los gobiernos de la concertación. Aguantó sus lentas reformas, más paulatinas y negociadas de lo requerido, pero vamos, eso ya es cuento viejo.
La ciudadanía ha despertado de su complaciente letargo y ya no tolera con la misma candidez soluciones a media, medidas parche y los acuerdos entre cuatro paredes.
 La Sociedad Red ha permitido poner un foco de luz dentro de la gestión pública. La ley de transparencia ha permitido a los ciudadanos interpelar con mayor propiedad  a la autoridad.
La difusión de información haciendo solo “clic”, ha permitido lo que Castells denomina la autocomunicación de masas, de modo tal que no se requiere de los medios oficiales para compartir información, ni tampoco para coordinar esfuerzos.
Resulta evidente que debiera ser preocupación de la clase gobernante establecer conductos formales que permitan canalizar de mejor modo las justas demandas de una ciudadanía rezagada por décadas en su protagonismo.
A los indignados poca paciencia les queda, por lo tanto es evidente que si no se encuentran eficientes y participativos caminos para mejorar el flujo de conversación entre los gobernantes y los gobernados, más difícil será contener el descontento acumulado de deudas evidentes, de desigualdades que resultan cada día menos justificadas o comprensibles.
Las TIC ofrecen la posibilidad de canalizar una participación más activa. Las estrategias asociadas a gobierno electrónico han permitido transitar desde la información hacia la transacción, activando cada día más mecanismos que permite una participación más activa de la ciudadanía.
 Las TIC ofrecen soluciones que nos permiten articular y evidenciar demandas, establecer mecanismos para gestionar conocimiento y también nos permite consensuar propuestas y acuerdos que puedan ser garantes de una mejor democracia.
Sin embargo, la apropiación social de las TIC también evidencia la desigualdad de sustrato.
En este contexto resulta necesario comprender que el acceso a la TIC se ha transformado en DD.HH. emergente como lo ha señalado la ONU en la “Declaración Conjunta sobre Libertad de Expresión e Internet firmada por el Relator Especial de las Naciones Unidas para la Libertad de Opinión y de Expresión”. Esto implica que los estados deben generar políticas que permitan a los sectores más vulnerables contar con espacios que, por una parte permitan el acceso a computadores con internet y que por otra, sean capaces de asegurar que los miembros de las comunidades más excluidas reciban las herramientas que le permitan usar las TIC para empoderarse como  ciudadanos, adquiriendo mayor protagonismo en la esfera pública.

La PropuestaPresidencial para la Política de Telecentros de Chile es un documento creado en alianza con los operadores de la Red de Telecentros del programa Quiero Mi Barrio, bajo la convicción de que la comunidades comunes y corrientes pueden coordinarse para incidir en la agenda de los candidatos a La Moneda, evidenciando las brechas de acceso y uso de las TIC que persisten, proponiendo a la vez  mecanismos para fortalecer  la Red de Telecentros que el gobierno de Piñera intentó debilitar y hacer desaparecer.

Los invitamos a leer y a difundir esta propuesta, pues confiamos en que la democracia se revitaliza con mejores y mayores canales de participación y estamos seguros de que los telecentros pueden transformarse en garantes de un Estado y un Gobierno más cercano.



lunes, 7 de octubre de 2013

Propuesta Presidencial para la política de Telecentros de Chile

 

 

Introducción

 

Si nuestra actual democracia en Chile fuera una dentadura, estaría llena de caries. La frágil democracia representativa, sustentada en un tejido social debilitado, colapsó en una estructura política que hasta hace unos años parecía seguir siendo funcional a las adormecidas demandas de la población. Las coordenadas a partir de las cuales la ciudadanía se organizaba para dar cuerpo a la democracia parecieran ser cañerías que han explotado, sin poder contener a una multitud que ya no se contenta con depositar la confianza absoluta en sus representantes del parlamento, del municipio, o del propio gobierno. La Sociedad del Conocimientoo la Sociedad Red, como la denomina Jan van Dijk en su obra De Netwerkmaatschappij (La Sociedad Red), término que ha sido difundido y popularizado por Manuel Castells, ofrece un escenario nuevo en el cual la democracia, al menos como la conocemos hasta ahora, se sitúa con cierta incomodidad.
La ciudadanía, principalmente los sectores más excluidos de esta Sociedad Red, requieren de puentes que le permitan fortalecer los vínculos que le acercan a la clase gobernante para hacer llegar su voz y también para poder hacer un uso efectivo de los servicios que el Estado entrega. Servicios que van desde la mera información a la transacción de servicios, avanzando progresivamente hacia mecanismos que fortalecen la participación ciudadana activa.
La mala evaluación de la clase política por parte de la ciudadanía, constatado en las encuestas de evaluación de gobierno, las cuales también arrojan información sobre la evaluación de la oposición (Adimark, 2012), la ha despertado de su abulia y ha puesto en tela de juicio, no solo la democracia que hemos ido configurando, sino también las bases estructurales de una sociedad neoliberal. “Mucha riqueza, pocos beneficiarios, crecimiento estancado, país aletargado, intereses atrincherados, reformas diluidas, poca competencia, baja competitividad, poder concentrado, democracia puesta en jaque. Un gobierno que en lugar de domesticar a las critaturas que ha concebido, ahora vive aterrorizado por ellas (….) creando así un país poblado por personas obligadas a diluir la esperanza; a encoger las expectativas” (Dresser, 2009). Los gobiernos en Latinoamérica operan sobre desigualdades históricas heredadas (Gascó, 2004), y esta asimetría en el peso específico de quienes gobiernan y de quienes han sido gobernados, son parte de algo más parecido a una mesa coja que a un círculo virtuoso. En este escenario global hay algo claro y de consenso: las TIC son una herramienta propia de la innovación que necesariamente han irrumpido para atenuar esta asimetría y de seguro ofrecen posibilidades y potencialidades que prometen nivelar la mesa coja, sin embargo no resulta nada de fácil, al parecer, el diseño de políticas públicas que converjan para entregar soluciones rápidas y acertadas que sean capaces de responder a una ciudadanía cada vez más exigente, ciudadanía que al mismo tiempo opera en contexto de desigualdad.
Contar con información a un clic de distancia cambia la configuración de lo que la Nueva Gestión Pública (NGP) denomina “clientes” y lo que las corrientes neopúblicas aclaman como “ciudadano”, al disminuir la lejanía y los tiempos necesarios con que el aparato público puede relacionarse con ellos. La NGP caracterizada, en teoría, por tener como principal foco de atención la afinación de procesos para obtener una gestión de calidad, valorando en este contexto los aportes de las TIC, ha fallado en la implementación de soluciones al tener una mirada predominantemente tecnocéntrica, renunciando a una mirada sistémica en donde todos los elementos propios que constituyen la democracia son alterados desde el enfoque de la Sociedad Red. En este escenario el ciudadano no es solo un cliente a quien hay que tratar bien, es también un sujeto activo que cada vez exige tener más espacio para participar en el diseño y gestión de las políticas públicas.

Acceso a las TIC: Un derecho humano emergente 


El valor de las TIC para los Estados y la potencialidad que tienen éstas para atenuar brechas sociales de sustrato, fueron poco a poco situándolas como un agente que permite ser un vehículo potente para poder potenciar el ejercicio de derechos esenciales presentes en la Declaración Universal de Derechos Humanos.La Declaración Conjunta sobre Libertad de Expresión e Internet firmada por el Relator Especial de las Naciones Unidas (ONU) para la Libertad de Opinión y de Expresión, la Representante para la Libertad de los Medios de Comunicación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), la Relatora Especial de la Organización de Estados Americanos (OEA) para la Libertad de Expresión y la Relatora Especial sobre Libertad de Expresión y Acceso a la Información de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (CADHP), realizada en Washington D.C., 1 de junio de 2011, señala explícitamente en los principios generales que “deben fomentarse medidas educativas y de concienciación destinadas a promover la capacidad de todas las personas de efectuar un uso autónomo, independiente y responsable de Internet” (ONU, OSCE,OEA y CADHP, 2011).Este documento hace también referencia al acceso a internet, señalando que “los Estados tienen la obligación de promover el acceso universal a Internet para garantizar el disfrute efectivo del derecho a la libertad de expresión”. Señala además la importancia de establecer mecanismos regulatorios para fomentar el acceso de los sectores más pobres y de los sectores rurales más aislados. Uno de los puntos más importantes que destaca es que el Estado debe apoyar directamente, para poder facilitar el acceso de los excluidos, incluyendo la creación de centros comunitarios de tecnología de la información y la comunicación (TIC) y otros puntos de acceso público (ONU, OSCE, OEA y CADHP, 2011). Estos centros de acceso suelen denominarse telecentros o infocentros.

 

Telecentros: una estrategia de gobierno cercano para ciudadanos de sectores vulnerables

 

En este escenario los telecentros, como lo son los de la Red de Telecentros del Programa Quiero mi Barrio, nacido al alero de la MINVU y de la SUBTEL en el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, surgen como un artefacto del Estado innovador que pareciera materializar aquello que entendemos como gobierno-cercano. Las TIC se caracterizan por ofrecer servicios multidimensionales a los ciudadanos, que les permiten satisfacer una gran gama de necesidades asociadas principalmente al acceso a la información significativa tanto a nivel personal, familiar o comunitario. Por otra parte las TIC permiten también establecer vínculos con el Estado y con comunidades de interés, lo que le permite a los individuos gestionar conocimiento, de modo tal que afina y depura la capacidad de organizarse de la ciudadanía para poder hacer llegar su voz con mayor facilidad a los núcleos de poder, haciendo uso de los espacios que el propio Estado despliega. La posibilidad de interactuar de modo asincrónico y desde el lugar que sea, amplía la posibilidad de los ciudadanos para compartir información y realizar las coordinaciones necesarias para enfrentar objetivos compartidos.
Claramente estos nuevos dispositivos hacen que el flujo de la información sea mucho más eficiente y eficaz, poniendo a prueba la capacidad real del Estado y sus reparticiones para interactuar con esa parte de la ciudadanía particularmente empoderada. Sin embargo, creer, pensar o imaginar que todos los sectores de nuestra ciudadanía están igualmente empoderados es un juicio liviano, pues aún persisten en Chile brechas de acceso y también brechas profundas respecto a los niveles de apropiación social de las TIC. Es así que a pesar del valor público que tienen los telecentros, aún hay un gran listado de tareas pendientes, fuertemente amparadas en la voluntad política, que se deben implementar para que estos espacios comunitarios tengan un mayor impacto en la ciudadanía.

 

Resultados de la investigación y del trabajo levantado en conjunto con las comunidades de la Red de telecentros del programa quiero Mi barrio

 

  1. En Chile, los ciudadanos pertenecientes al quintil 1 y 2 están excluidos de las bondades del desarrollo económico alcanzado por el país. Pertenecer al quintil 1 y 2 en la Sociedad Red es completamente distinto a haber pertenecido a dichos quintiles en la Sociedad industrial. Chile, si bien presenta una buena tasa de penetración de internet, se ha mostrado evidencia en este estudio que dicha penetración también refleja la desigualdad de sustrato, en la cual los sectores más vulnerables presentan menor acceso a internet, menos computadores en sus casas y menores niveles de apropiación social de las TIC. Contar con telecentros en sectores vulnerables de acuerdo al estudio realizado, permite llevar a los barrios vulnerables una ventana de oportunidades que los conecta con la información sentida como importante por los usuarios, permitiendo entregar por esta vía más y mejores herramientas para la resolución de problemas personales, familiares y comunitarios.
  2. Un telecentro, por su parte, contribuye operando como un espacio de encuentro comunitario en el cual, y con el cual, los vecinos retejen redes sociales que con el tiempo se han ido debilitando en estas comunidades. Un telecentro, a diferencia de la sede de la Junta de Vecinos ofrece numerosas razones por las cuales los vecinos recurren a ellos, lo que multiplica su valor como nodo comunitario favoreciendo la creación de nuevos vínculos.
  3. El dialogo entre ciudadanos y Estado se ha fortalecido en los últimos años gracias a las posibilidades que ofrece el gobierno electrónico. En este escenario los telecentros se sitúan como artefactos valorados por la comunidad, pues permite a los vecinos de los barrios poder realizar trámites, postular a beneficios, fondos y concursos que el Estado ofrece. Del mismo modo los ciudadanos pueden conocer sus derechos y ejercerlos de una manera más fácil y expedita a través de la web.
  4. El mero acceso gratuito a internet, sin embargo, no asegura que todos los ciudadanos puedan hacer un uso con sentido de los servicios que el Estado ofrece, si tanto los usuarios, como los potenciales usuarios, no cuentan necesariamente con el capital cultural y cognitivo para poder obtener todo el beneficio que se ofrece.
  5. Por esta razón es que los operadores de telecentro cobran especial importancia en sus comunidades, pues actúan como un puente de apoyo, como un asistente mediador entre los requerimientos del usuario y los servicios que el Estado puede ofrecer.
  6. El rol que los operadores de telecentro han ido asumiendo, permite en gran medida asegurar al Estado que sus servicios podrán llegar con mayor seguridad a los sectores más excluidos de la sociedad en los quintiles 1 y 2, siendo estos según el estudio, las mujeres dueñas de casa y los adultos mayores. Contar con operadores de telecentros empoderados facilita en gran medida el poder brindar apoyo personalizado a los usuarios, ofreciendo además talleres de capacitación, lo que favorece la autonomía de los usuarios.
  7. Los operadores de telecentro han compensado la incipiente orientación que la SUBTEL les ha entregado a través de las universidades implementadoras, trabajando en red a través de Facebook y Skype, lo que le ha permitido compartir información significativa respecto a los servicios que el Estado ofrece, lo que les permite hacer llegar a sus barrios información actualizada sobre los servicios, fondos o concursos que este ofrece. Contar con una red atenta a la información significativa que del Estado emerge, permite tener más posibilidades de recibirla y difundirla en las comunidades. Eso se consigue mucho más fácil en red que solo. En esto radica principalmente el valor del proyecto: en generar una red de ciudadanos distribuidas a lo largo del país que se compromete con su espacio local para operar como un espacio que asegure el gobierno-cercano Lamentablemente la Subtel ha hecho descansar su pobre gestión solo sobre el entusiasmo y compromiso ético y épico de los operadores, quienes a pesar de las precariedades que han enfrentado han otorgado valor público al espacio en el que laboran y también a su rol. Si bien la investigación no encontró evidencias que permitieran visualizar el apoyo de SUBTEL a los telecentros en el gobierno del presidente Piñera, resulta necesario valorar el rol de SEGPRES, en particular la Unidad de Modernización quien realizó varios esfuerzos por potenciar el rol de los telecentros. De hecho en el único documento público en que aparece la palabra telecentros, es en el Plan de Gobierno Electrónico, en donde se señalan como un importante eslabón para hacer llegar los servicios del Estado, situándolos como un dispositivo al servicio del gobierno-cercano. Lamentablemente dicha repartición no contó con la fuerza necesaria como para revertir la desidia de la SUBTEL al respecto.
  8. Empoderar en el uso de TIC a los ciudadanos vulnerables no los saca necesariamente de la pobreza, pero evidentemente les entrega más posibilidades como sujetos de derecho. Un ciudadano de quintil 1 y 2 con bajo nivel de apropiación social de TIC y, en particular, con menores competencias para hacer uso de los servicios que el Estado entrega, es aun más vulnerable que aquellos que se han fortalecido como “ciudadanos electrónicos”.
  9. Un hallazgo interesante de seguir profundizando es el beneficio que los telecentros aportan en particular a las mujeres dueñas de casa. Phillippi y Peña (2012) señalan en su investigación para IDRC “Impacto del acceso público en dos telecentros: apropiación social de las TIC por parte de las mujeres chilenas” que los telecentros abren enormes oportunidades de desarrollo, lo cual se ha constatado en este estudio, pues las dueñas de casas que asisten a los telecentros además de poder acceder a la información generan redes sociales que les permiten incluir nuevas posibilidades y ampliar su horizonte de lo posible al descubrir que pueden aprender y hacer un uso significativo de este espacio como un lugar para el esparcimiento, para el emprendimiento, para la comunicación y para el fortalecimiento en su dimensión ciudadana, escapando de la rutina y de los estrechos márgenes que ofrece que ofrece el rol de dueña de casa.
  10. Fortalecer a los telecentros entonces, presenta beneficios evidentes para recuperar una democracia debilitada y para reanimar una democracia más inclusiva y participativa. Por una parte, como se ha señalado, permite retejer la trama comunitaria barrial, generando nuevas redes al levantarse como un nuevo espacio de encuentro. Al transformarse en un espacio de encuentro se posiciona como una vitrina privilegiada en la cual la información que se ofrezca llega directamente a ciudadanos de quintil 1 y 2. El rol del operador, por su parte, permite contar con un líder comunitario que puede, en conjunto con el Consejo Vecinal de Desarrollo, levantar estrategias para poder llegar con información significativa a todos los vecinos del barrio si fuese necesario, actuando de este modo como un vínculo potente que haga llegar los servicios del Estado a cada casa. Contar con el telecentro como espacio de encuentro da más y mejores posibilidades para la creación de organizaciones de base, robusteciendo la participación y democracia en su base. Por otra parte, un telecentro permite fortalecer el vínculo de los ciudadanos con el gobierno local, regional y nacional, a través de los servicios del gobierno electrónico.
  11. Si bien la investigación arroja resultados que nos permite comprobar el efecto que tiene un telecentro en un barrio, en la medida que cuenta con un operador empoderado, resulta interesante establecer proyecciones del proyecto en un escenario más propicio para su desarrollo en el cual se asegure la gestión por resultados por sobre el letargo que mantuvo SUBTEL en la gestión Piñera.

Recomendaciones

 

Tomando en cuenta que, por una parte, la democracia en la Sociedad Red presenta nuevos y enormes desafíos para poder brindar mayores espacios para una ciudadanía cada día más protagónica y demandante, y que por otra, los niveles de desigualdad en nuestro país obligan a tomar medidas que brinden más y mejores oportunidades a los sectores vulnerable y más excluidos, a continuación se presentan un conjunto de recomendaciones que podrían hacer que los telecentros tuvieran un mayor impacto que les permita ser un artefacto al servicio de una democracia más inclusiva y participativa:
  1. Potenciar el rol de los operadores como mediadores entre la ciudadanía y los servicios del Estado, a través de la capacitación y a través de una política laboral en base a incentivos por metas cumplidas y por experiencia acumulada.
  2. Posicionar a los telecentros como dispositivos al servicio de una mejor democracia y como palancas para fortalecer la participación ciudadana de los quintiles más vulnerables.
  3. Utilizar los telecentros como espacios para pilotear instrumentos, sitios y aplicaciones de gobierno electrónico.
  4. Si bien la Ley de participación Ciudadana no obliga a las reparticiones del Estado a convocar a los usuarios a los Consejos de la Sociedad Civil o Consejos Comunales, se recomienda pilotear a los telecentros como medios para establecer mega organizaciones ciudadanas que puedan actuar como contraparte ciudadana mediada por TIC.
  5. Resulta interesante pilotear la creación de telecentros en sectores rurales aislados con modelo de apropiación social de TIC de modo tal que los ciudadanos de dichos territorios puedan integrarse también a redes ciudadanas que actúen como contraparte del Estado.
  6. La dependencia de los telecentros conviene reevaluarla, pues se presume que alojar el proyecto en SEGPRES o en el Ministerio del Desarrollo podría generar mayor impacto. Del mismo modo se sugiere reevaluar el rol de las universidades como intermediarios permanentes. Se recomienda evaluar la inclusión de los municipios, del mismo modo que establecen la relación de las bibliotecas de Biblioredes.
  7. Generar planes y programas especialmente dirigidos a mujeres dueñas de casa y adultos mayores a través de los telecentros podría generar un impacto interesante, tomando en cuenta que este público es el que presenta mayor rezago respecto al acceso y uso efectivo de las TIC. Acciones ligadas a fortalecerlos como sujetos de derecho y un apoyo focalizado al emprendimiento, podrían articularse con facilidad con reparticiones como Prodemu, Sernam, Senama, Sercotec y Fosis.
  8. Los telecentros podrían ser la vía través de la cual se podría conectara a los ciudadanos del quintil 1 y 2 a toda la batería de servicios que el Estado ofrece. De este modo se podría crear un portal ciudadano que permitiera estar a un clic de distancia de la información significativa de acuerdo a los distintos perfiles de los usuarios.
  9. Los telecentros, gracias al apoyo que podrían brindar los operadores de telecentro, podrían constituirse en puntos de formación vía e-learning, articulando apoyo presencial y a distancia si fuera necesario. Un ejemplo de eso es el apoyo que los operadores han entregado a quienes tomaban los cursos a distancia del Sernac.
  10. Los telecentros se podrían constituir en sucursales de Chile Atiende insertos en barrios vulnerables.
  11. Los vínculos con organizaciones internacionales de telecentros, como Telecentre.org, podrían permitirles a los operadores de telecentros, ser partícipe de iniciativas que podrían potenciar el rol de estos al compartir buenas prácticas, realizar pasantías como la que realizó Colombia el año pasado en algunos de los telecentros, o través de planes de formación compartidos.
  12. Conocer con mayor profundidad políticas públicas sobre telecentros levantadas en otros países podría contribuir a imaginar un nuevo modelo de trabajo. La experiencia de la Fundación Infocentros de Venezuela (http://www.infocentro.gob.ve), resulta particularmente interesante en la región y su experiencia podría ser valiosa en tanto ha logrado ser capaz de integrar en su funcionamiento de distintas iniciativas gubernamentales.
  13. Los telecentros y su acceso a la red los sitúan como un espacio privilegiado para el levantamiento del contenido local que permite colonizar la aldea global. En este escenario resultan ser un especial aliado para iniciativas ligadas al rescate del patrimonio local y para la creación de medios de comunicación alternativos que permitan hacer visibles los contenidos sentidos como importantes por la comunidad. Estrategias en esta línea permite dar voz a los sin voz y también les permite hablar a las comunidades en primera persona respecto a lo que en sus barrios sucede, contrapesando el poder de los medios que suelen hablar de los barrios vulnerables, desligándose de la responsabilidad que tienen respecto a la estigmatización que suelen instalar respecto a los sectores más rezagados.
  14. Resulta interesante usar los telecentros para la medición de efectos e impactos de las campañas de difusión del Estado, especialmente las que están dirigidas al quintil 1 y 2.

Esta propuesta fue diseñada en alianza con los operadores de la Red de Telecentros del Programa Quiero Mi Barrio de Chile.
Alentamos a todos los operadores de telecentros a incidir en las políticas públicas que aseguren el acceso y la apropiación social de las TIC, sobre todo de quienes más lo necesitan.
Octubre de 2013

domingo, 12 de mayo de 2013

Soy Socia-lista: no confíe en mí.


Hace uno par de meses he vuelto a militar la Partido Socialista. Sí, es el peor momento en el que uno puede tratar de recuperar la fe partidaria. Escuchando hoy a Camilo Escalona en la mañana lo vuelvo a confirmar. Es probablemente el mejor momento para que a una militante del partido de la Presidenta Bachelet, se le caiga la cara de vergüenza al ofrecer un gobierno ciudadano. Camilo Escalona, quien procuró por años convencer al país de que la Concertación era la única tienda que ofrecía garantías para fortalecer la democracia, hoy no quiere participar en elecciones primarias convencionales en su distrito, porque no dan garantías. El mismo senador que durante años trató de convencer al electorado de que el Partido Socialista era fiel a su legado democrático y de izquierda, dice hoy públicamente que las elecciones internas del mismo, no son garantes de elecciones democráticas que den fe de la participación activa de la militancia. Argumenta además, que no son pocas las elecciones primarias en donde han habido irregularidades y que el partido, en su ambición de poder , a través del tribunal interno, guardó silencio para no alborotar las aguas, para no desgranar el choclo.
Este es el mejor momento para mandar todo a la cresta, para ponerse rojo de vergüenza y volver a la comodidad de la ciudadanía líquida, esa que no tiene amarras, esa que no saca cálculos con excell para ver lo que es conveniente o no.Este es el mejor momento para reconocer que todos lo que me dijeron“para que vas a volver a a esa cueva de corruptos”, tenían razón. Es el mejor momento para reconocer un error. He perdido tantas veces, que asumir la mala opción una vez más, realmente no sería tan grave, pero no lo haré porque tenemos que profundizar la desconfianza en nuestro pueblo.
No, no es un error de tipeo lo que usted ha leído: La única labor que da sentido a que siga en el partido y con más fuerza que nunca, es que toda la ciudadanía desconfíe de mí en tanto militante responsable del mismo.
Por favor no me crea nada de lo que digo, aunque suene sincera: compruébelo. Sépalo, amo el poder como objeto de estudio y también de seguro me gustaría ejercerlo. Soy socialista y puedo transformarme en socia-lista ¿por qué tendría que ser diferente a aquellos que usted perfectamente conoce? Puedo llegar a ser corruptible, puedo ser capturada, puede que alguien me ofrezca un buen precio y me venda. Es probable que me guste la comodidad de la silla en algún ministerio, o en algún municipio.Podría llegar a ser asesora, estudié un Magíster en Gobierno para eso y podría atornillar al revés con bastante propiedad.
Créame, le puede ablandar el corazón contándole que mi padre fue torturado y que mi familia se fue refugiada a Venezuela, o que mi hogar fue una casa de seguridad en donde mi familia arriesgó su vida cobijando a quienes llegarían a ser incluso presidente del senado.
Se lo ruego dude de mí, y de los que al igual que yo queremos quedarnos en el partido por soñar con que volvamos a ser dignos de la confianza pública. Dude, se lo suplico.Deje de creerme si le digo que volví al partido en mi comuna , Pedro Aguirre Cerda, solo porque ahora se llama Joaquín Pérez, que es de seguro, uno de los militantes más nobles que he conocido en mi vida,que nunca tuvo un cargo, que nunca fue a una elección y que solo lo mantenía en pie la ingenua creencia de que el partido podría volver a ser decente como lo fue en la dictadura, cuando el ejercicio del poder era imposible. Dude cuando le digo que el murió creyendo en eso y sin ver signo alguno de que aquello sucediera.
Dude y haga trizas aquello que no soy capaz de fundamentar ni de demostrar. Si llego al congreso, verifique si voy a las sesiones, vea como voto, exíjame mi declaración de patrimonio. Verifique muchas veces si ese se incrementa sospechosamente, el patrimonio propio, o el de mi familia o el de algún amigo cercano. Vea en Poderopedia (www.poderopedia.org)quienes son mis amigos. Aprenda también a usar el portal CiudadanoInteligente (www.ciudadanointeligente.org).Revise en las historias de la ley en la Biblioteca del CongresoNacional (www.bcn.cl), como voté, que dije, que apoyé y que dejéde apoyar. Detecté en forma exacta cuando lo traicioné.
Si trabajó en un municipio, pregunte a través del SIAC o de la OIRS aquello que le levante alguna duda. Sino le respondo o sino le convence la respuesta, recurra al Consejo para la Transparencia (www.consejotransparencia.cl)y a la Comisión Defensora Ciudadana (www.comisiondefensoraciudadana.cl). Dude si llego a ser alcaldesa o Concejala. Sea parte del Consejo Comunal,exija explicaciones, levante la mano, levante la voz. Organícese con otros para cambiar la ley de Participación Ciudadana (www.leychile.cl/Navegar?idNorma=1023143), está permite megaorganizaciones nacionales que puede presionar para resolver que los consejos operen no solo sobre la gestión pública sino también sobre el diseño de políticas públicas.
Si trabajo en un ministerio no se descuide ni por un minuto. Exija que su organización sea parte del Consejo de la Sociedad Civil. Sepa que aprobamos una ley tan precaria, que no nos exige ir a buscar a las organizaciones con las trabajamos directamente, sino que deposita la responsabilidad en la organización que la mayor de las veces no conoce la ley, por lo tanto no se acerca.
Sospeche de mi porque mi partido me obliga a aceptar que lo convenza de que Carlos Montes debe ser senador. No tengo nada contra él, solo le quiero contar que nunca senos consultó si era el mejor candidato, ninguno de mis compañeros de base participó en votación alguna que lo legitimara. Lo impuso el Comité Central, aquellos que todo lo saben, aquello que tienen el poder decidir con el dedo. Sí, aquellos que le están prometiendo un gobierno ciudadano.

Se lo suplico, se lo ruego: no confíe mí. Menos en los esperanzados pelotudos de las bases que se van a quedar en este escenario absurdo, tratando de que nuestra tienda sea más noble, más democrática y más digna de llamarse la casa de Allende y la casa de Bachelet.
Si usted vuelve a creernos, todo esto será en vano. Si usted nos vuelve a dar nuevamente un cheque en blanco, nada de esto habrá sido realmente importante. Porque nosotros, los militantes más puros y sinceros, de seguro, nos volveremos nuevamente a reír de usted en su cara.

viernes, 26 de octubre de 2012

Un año más de telecentros: una batalla ganada



Todo indica que el proyecto de los telecentros continuará un año más. Asistimos a la reunión en Subtel con Orlando Miño Ramirez dirigente del CVD, quien pudo escuchar de la propia voz del Subsecretario Atton que este no era precisamente uno de los proyectos prioritarios de la Subtel, lo que explica la inercia con que el proyecto ha avanzado. Por esta razón, si se logró que el proyecto continuara no es sino gracias a los/as operadores/as y dirigentes que se organizaron para hacer llevar su voz a la autoridad y así torcieron el destino.
Valoro el trabajo de los operadores que se organizaron a pesar de las amenazas y del temor a perder el trabajo, en una democracia frágil en la que los ciudadanos con debilidad pueden ejercer los mecanismos para obtener información o exigir a la autoridad que se cumpla la palabra que el Estado empeñó a través de un convenios con las universidades implementadoras.

Honor y gloria a Karen Jerez y María Lucero, compañeras de luchas de años, que expusieron muchas veces el pellejo por sus compañeros y sus comunidades para defender el derecho a que sus barrios y los de sus compañeros operadores (incluso de los que no movieron un dedo por miedo o desidia) pudieran entrar a la Sociedad Red, tan esquiva para los más excluidos.

Honor y Gloria para aquellos que no puedo mencionar su nombre, porque lucharon en silencio para no recibir represalias.
Honor y Gloria para Jesús Alonso y a Mauricio Torres, que lucharon siendo operadores y que cuando se fuero siguieron apoyando. No fueron los únicos, fueron muchos más.

Honor y Gloria a quienes pedían que los ayudaran a hacer cartas para enviarlas a sus diputados, alcaldes, concejales, SEREMI, medios locales. A los que pidieron firmas en el barrio para defender el telecentro.

Honor y Gloria a los dirigentes de los CVD que se sacaron la cresta por defender su telecentros. A mi amiga Gladys Velásquez que me acogió en su barrio.

Agradezco a los diputados y senadores que nos dieron su apoyo, a los amigos de Venezuela, de Colombia, de España, de India que nos dieron su apoyo y ánimo para no rendirnos.

Agradezco a mi familia, que me apoyo y entendió que esta defensa era justa y necesaria.

Agradezco a nuestros amigos de Chile, a todos aquellos que nos dieron datos, estrategias y que nos animaron a seguir adelante.
Agradezco a los operadores que me dejaron hacer pruebas pilotos  en sus telecentros, a costa de recibir sanciones por trabajar conmigo una vez que fui despedida, comprobando así de modo empírico todo lo que se puede hacer en un telecentro, aunque SUBTEL no mueva un dedo para hacerlo.

Agradezco la hostilidad de la Subtel, sus portazos y descalificaciones. Los agradezco porque solo gracias a ellos surgió gente valiente que no aceptó un NO como respuesta, porque solo gracias a ellos y su inercia resurgieron ciudadanos nuevos que conocen caminos antes no explorados para incidir, porque perdieron el miedo a pedir una reunión en un ministerio para pedir apoyo, porque aprendieron a establecer redes internacionales de apoyo, porque poco a poco son más los que se dieron cuenta que si se organizan no estarán a la deriva de un gobierno que cierra las puertas, sea este o cualquier otro.

Agradezco a los amigos del Gobierno que no trabajan en la Subtel por su ayuda anónima en pos de una causa de Estado. Ellos de cierta forma también arriesgaron su pellejo con su ayuda. 

Agradezco a los que a mitad de de camino se rindieron y dieron un paso al lado, porque su aporte también fue valioso.

Pero agradezco sobre todo, a los que no se rindieron, a los que lucharon años, porque ellos/as,  y solo ellos/as tienen lumbre inapagable.

jueves, 17 de mayo de 2012






Estrategia Digital: otra deuda del Gobierno de Piñera


Hace un año, Alfredo Barriga, el Secretario Ejecutivo de Estrategia Digital, hacía gárgaras convenciéndonos a todos de que el Gobierno tenía un gran plan para mejorar el emprendimiento usando TIC: ese iba a ser el sello de Piñera. Meses después, un Barriga abandonado en un piso del bello edificio estatal, sin gente a su cargo, sin piso ni espaldas políticas, constataba la dura realidad, como dice Barros: la estrategia digital “no es tema”. Mucha agua ha pasado bajo el puente y hace unos meses Oliver Floegel asumió en ese puesto, que se trasladó de Economía a Subtel y poco o nada hemos sabido hasta ahora.
Hace unos años, logramos que la Cámara de Diputados apoyara el proyecto de acuerdo 550, que compensaba de algún modo las deudas que dejo la Estrategia Digital del Gobierno de la Presidenta Bachelet. Sin embargo, ese, como otros proyectos duerme en el parlamento. Sin embargo, hay algo que resulta muy interesante y que esperamos que sea tomado en cuenta por nuestro nunca bien ponderado gobierno de turno.
Parte importante de los temas incluidos como legitimas demandas en ese proyecto de acuerdo, los podemos encontrar en la declaración conjunta sobre libertad de expresión e Internet, del 1 de junio de 2011 y en el documento emanado de la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de agosto de 2011 respecto de la “promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión”, presentado por Frank La Rue, en el cual se reitera que los Estados tienen “la obligación de promover o facilitar el disfrute del derecho a la libertad de expresión y los medios necesarios para ejercer este derecho, lo que incluye a Internet”.
El Relator Especial insta a los Estados a apoyar la formación de aptitudes en tecnología de la información y las comunicaciones (TIC), que pueden ir desde los conocimientos básicos para poder navegar, hasta usos profundos que permitan a los ciudadanos, fiscalizar e incidir en la gestión pública. Señala, además, que se debe prestar especial atención a los sectores más excluidos y vulnerables, dentro de los que incluye a las víctimas de la pobreza. El Relator señala que:
El acceso a Internet permite a las personas desfavorecidas, marginadas o víctimas de discriminación obtener información, hacer valer sus derechos, y participar en el debate público sobre los cambios sociales y políticos. Además, Internet permite a las minorías y los pueblos indígenas expresar y reproducir sus culturas, lenguas y tradiciones, preservar su patrimonio y hacer una contribución útil a los demás en un mundo verdaderamente multicultural. Sin embargo, para que los usuarios puedan aprovechar plenamente las posibilidades de Internet, los conocimientos básicos en TIC son esenciales.
El Relator recalca la responsabilidad de los Estados en generar políticas que aseguren la equidad en el acceso, razón por la cual se deben tomar medidas que aseguren el acceso efectivo a los ciudadanos.
Para tal efecto insta a los Estados a generar estrategias para garantizar el acceso a conectividad ya sea de modo privado o comunitario, principalmente en los sectores más aislados y más excluidos.
Señala, además, que ya que Internet se ha convertido en una herramienta indispensable para la plena participación los Estados deben integrar políticas y estrategias efectivas, concretas y participativas “para que Internet esté ampliamente disponible y sea accesible y asequible para todos”.
Dentro de las principales recomendaciones que incluye la ONU en este documento destacan:
- Usar las TIC para promover una cultura de paz.
- Implementar medidas que aseguren la puesta en marcha de formación que permita incorporar el uso de las TIC y de Internet en toda la población.
- Procurar que los Estados favorezcan el contenido web de los sitios en idiomas de la minorías y de los pueblos indígenas. Del mismo modo, debe implementar soluciones que permitan a las personas con discapacidad tener acceso a la información.
- Aplicar perspectiva de género para el acceso a internet y para su uso efectivo.
- Comprender que el “acceso a la información, la capacidad de ejercer el derecho a la libertad de expresión y la participación de todos los sectores de la sociedad logrados gracias a Internet es esencial para una sociedad verdaderamente democrática”.
Estaremos a la espera para ver cuánto de esto recoge nuestro Gobierno: lo que dijimos nosotros hace años ahora lo dice la ONU: esperemos que esta vez sí sea considerado. Les animamos a leer ambos documentos.

* Erika Silva Urbano
Estudiante de magíster en Gobierno y Gerencia Pública
Universidad de Chile